麻豆女优

Skip to content

Turistas llevan d贸lares, y COVID, a las islas del Caribe estadounidense

Una manifestante protesta frente al aeropuerto internacional Luis Mu帽oz Mar铆n, en Puerto Rico. A pesar de que los isle帽os han mostrado preocupaci贸n por que los turistas pudieran diseminar el coronavirus en la isla, el gobierno no pudo cerrar el aeropuerto porque la regulaci贸n de la aviaci贸n est谩 bajo autoridad federal. (Xavier Garcia/Bloomberg via Getty Images)

鈥溌縌u茅 actividades se pueden hacer la pr贸xima semana?”, pregunta un usuario de Facebook.

“隆Quedarse en casa!”, responde otro usuario.

El grupo de Facebook llamado se ha visto inundado de comentarios mordaces que instan a los viajeros a mantenerse alejados. Es un cambio fuerte. Antes de la pandemia, los intercambios entre turistas y residentes de la isla significaban promesas de diversi贸n. Ahora, los operadores tur铆sticos del continente que administran la p谩gina de Facebook intentan eliminar r谩pido cualquier expresi贸n de enojo.

En la cercana Puerto Rico, la fricci贸n se ha extendido a la vida real. han detallado varios episodios en los que los turistas, escapando de las restricciones pand茅micas en sus pa铆ses de origen, se volvieron violentos y destruyeron mercader铆a cuando se les pidi贸 que usaran m谩scara dentro de tiendas.

La pandemia de COVID-19 ha enfrentado los intereses econ贸micos con las gu铆as de salud p煤blica en todo Estados Unidos. Puerto Rico y las Islas V铆rgenes de los Estados Unidos sienten esta tensi贸n de manera aguda, ya que ambos territorios estadounidenses dependen del turismo para generar ingresos y proporcionar empleos.

Cada vez m谩s, los lugare帽os han comenzado a preguntarse si vale la pena arriesgarse a dar la bienvenida a los turistas.

El turismo representa m谩s de la mitad del producto interno bruto de las Islas V铆rgenes. En Puerto Rico, la industria representa 80,000 empleos y aproximadamente el 6.5% de la econom铆a total de la isla.

Pero los isle帽os no s贸lo son vulnerables a los trastornos econ贸micos de COVID-19. A los residentes tanto de Puerto Rico como de las Islas V铆rgenes se les diagnostica condiciones de salud cr贸nicas como diabetes y enfermedades cardiovasculares en tasas m谩s altas que en la mayor铆a de los estados continentales, lo que los pone en mayor riesgo de desarrollar complicaciones si contraen el virus.

En resumen, la misma industria que representa un salvavidas econ贸mico para los isle帽os amenaza su capacidad de proteger su salud.

Un paso adelante

Cuando COVID-19 impact贸 a fines del invierno, Puerto Rico y las Islas V铆rgenes adoptaron s贸lidas estrategias de prevenci贸n, incluso antes que la mayor铆a de los estados continentales.

En Puerto Rico, la gobernadora Wanda V谩zquez emiti贸 , que literalmente cerr贸 la isla al imponer un toque de queda, una orden de quedarse en casa y cierres de negocios. Los primeros casos de coronavirus se reportaron all铆 el 13 de marzo.

De igual manera, el gobernador de las Islas V铆rgenes, Albert Bryan Jr., emiti贸 que prohibieron que hoteles, villas y otros alojamientos aceptaran hu茅spedes por placer entre el 25 de marzo y el 1 de junio.

El 谩rea permaneci贸 abierta a viajeros de negocios, tripulaciones de vuelos, funcionarios de salud, personal de emergencia, residentes e invitados del gobierno. Seg煤n una del Departamento de Salud, el territorio ten铆a, en ese momento, seis casos confirmados de COVID y 43 resultados de pruebas pendientes.

Sin embargo, ninguno de los territorios pudo cerrar sus aeropuertos. Los funcionarios locales no tienen la autoridad para hacerlo porque el gobierno federal regula la aviaci贸n.

“Parte del desaf铆o de ser una colonia de los Estados Unidos es que, ya sabes, no tenemos control sobre nuestras fronteras”, dijo Hadiya Sewer, presidenta y cofundadora de St. JanCo: The St John Heritage Collective , una organizaci贸n de preservaci贸n del patrimonio cultural y derechos territoriales en la peque帽a isla de St. John, parte de las Islas V铆rgenes.

A煤n as铆, las medidas agresivas, aunque efectivas, se cobraron un precio para residentes como Melina Aguilar.

Antes del cierre, la emprendedora de 31 a帽os trabajaba como gu铆a tur铆stica para Isla Caribe, una empresa que fund贸 y que ofrece recorridos hist贸ricos a pie por Ponce, Puerto Rico. La orden de quedarse en casa en marzo cerr贸 el negocio de Aguilar durante tres meses.

Aguilar dijo que el sacrificio habr铆a valido la pena si la isla hubiera podido mantener el control de la propagaci贸n al cerrar la frontera y hacer cumplir la cuarentena de 14 d铆as para los viajeros. Pero no funcion贸 de esa manera. Seg煤n , el promedio de casos al 1 de mayo, mientras Puerto Rico todav铆a estaba cerrado, fue de 42 por d铆a. El 1 de julio, 102 casos. Para el 15 de julio, 233.

Reabriendo las puertas

Para el verano, ambos territorios estaban ansiosos por reabrir negocios. Con muchos destinos de vacaciones en el extranjero prohibiendo la entrada de los viajeros estadounidenses, parec铆a que el continente cercano estar铆a lleno de ba帽istas que, despu茅s de vivir bajo 贸rdenes de quedarse en casa durante meses, estar铆an listos para viajar, sin necesidad de pasaporte, a disfrutar del sol y la arena.

Las Islas V铆rgenes de los Estados Unidos recibieron formalmente a los turistas de regreso a sus costas el 1 de junio, con salvedades. Los viajeros de los “zonas rojas” del coronavirus deb铆an enviar la informaci贸n de la prueba COVID-19 a trav茅s de para recibir un “c贸digo de certificaci贸n” de resultado negativo.

Aqu茅llos que no lo hicieron tuvieron que ponerse en cuarentena durante 14 d铆as o hasta que tuvieran documentaci贸n de un resultado negativo de la prueba.

Pero tanto los lugare帽os como los turistas dijeron que las medidas de aplicaci贸n de COVID no han sido consistentes. El capit谩n Matthias Bitterwolf, propietario de Antillean Yacht Charters en St. Thomas, dijo que entreg贸 un bote a Puerto Rico y no se le permiti贸 salir del barco hasta que la polic铆a local pudiera verificar su documentaci贸n de COVID. Su estatus para COVID no fue verificado al regresar a St. Thomas.

Los recuentos de casos de las Islas V铆rgenes pronto comenzaron a aumentar. Entre junio y mediados de julio, aument贸 en m谩s de 3,500%, seg煤n .

El gobernador Bryan respondi贸 emitiendo para recuperar el control del brote, incluida la prohibici贸n de las visitas a la playa despu茅s de las 4 pm y no permitir que los clientes se paren o coman en los bares de los restaurantes. Al 24 de agosto, las Islas V铆rgenes ten铆an un total de .

Puerto Rico dio la bienvenida formalmente a los turistas el 15 de julio sin dejar de imponer algunas restricciones relacionadas con COVID. Al igual que en las Islas V铆rgenes, los funcionarios exigieron a los viajeros que presentaran documentaci贸n de un resultado negativo de la prueba para COVID a su llegada.

El doctor V铆ctor Ramos, presidente de la asociaci贸n m茅dica de la isla que est谩 involucrado con el , dijo que estas decisiones expusieron de alguna manera las diferencias “entre el grupo de trabajo m茅dico que favorece el cierre y el grupo de trabajo econ贸mico que quiere dejar todo abierto”.

En julio, la econom铆a local estaba en ruinas. El Departamento de Trabajo inform贸 que m谩s del 21% de la fuerza laboral de la isla estaba recibiendo asistencia por desempleo relacionada con la pandemia .

Pero el creciente n煤mero de casos atribuidos a los viajeros llev贸 a los funcionarios locales a alentar que s贸lo se permitieran los viajes esenciales. Hasta el 24 de agosto, la isla hab铆a registrado m谩s de 30,700 casos de COVID y al menos 395 muertes, seg煤n la base de datos de The New York Times.

Sin embargo, los datos del gobierno indicaron que el aumento de casos en Puerto Rico no hab铆a sido causado por turistas. Ellos no son los culpables, insisti贸 Leah Chandler, directora de marketing de Discover Puerto Rico, el sitio oficial de turismo de la isla en internet. M谩s bien, la propagaci贸n se relacion贸 con los residentes de la isla que regresaban a casa despu茅s de visitar puntos calientes de COVID como Texas y Florida.

A pesar de la pandemia mundial y las restricciones, ambos territorios no han experimentado escasez de veraneantes. 鈥淗abr铆amos esperado que 茅ste fuera un momento lento en t茅rminos de turismo鈥, dijo Sewer. “Pero estamos muy ocupado”.

A煤n as铆, los recuentos de casos de COVID no se mov铆an en la direcci贸n correcta en ninguno de los territorios, por lo que no fue una sorpresa cuando Puerto Rico cerr贸 d铆as despu茅s de la reapertura y las Islas V铆rgenes hicieron lo mismo el 19 de agosto.

Los problemas socioecon贸micos y de salud subyacentes ponen a los residentes en ambos lugares en alto riesgo. No se trata solo de la prevalencia de enfermedades cr贸nicas como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El elevado n煤mero de hogares multigeneracionales en ambas 谩reas complica la capacidad de una familia para distanciarse socialmente de sus miembros m谩s vulnerables.

Aproximadamente de Puerto Rico y las Islas V铆rgenes tiene 65 a帽os o m谩s, y la pobreza es generalizada.

Adem谩s, ambos territorios tienen una infraestructura de atenci贸n m茅dica limitada, lo que dificulta imaginar que puedan cuidar a sus propias poblaciones en una emergencia, y mucho menos a los visitantes que podr铆an enfermarse e ir a la isla si el virus aumentara.

Actualmente, las Islas V铆rgenes de los Estados Unidos tiene dos hospitales principales, uno en St. Thomas y otro en St. Croix, y una cl铆nica de salud en St. John. El territorio cuenta con 20 camas de unidades de cuidados intensivos y alrededor de 100 ventiladores individuales para sus , dijo Justa Encarnaci贸n, comisionada de salud de las Islas V铆rgenes. Cada isla tiene alrededor de 30 ventiladores de capacidad total.

En Puerto Rico, alrededor del de la isla para adultos estaban disponibles el 24 de agosto. Sin embargo, las camas de terapias intensiva son m谩s dif铆ciles de conseguir, dijo Ramos. Est谩n llenas de pacientes con COVID y de aqu茅llos cuyas condiciones empeoraron despu茅s de evitar la atenci贸n por temor a contraer el virus, dijo.

La serie de problemas que han asolado a estas islas magnifica los efectos de la pandemia. Eso incluye crisis de deuda y da帽os a la infraestructura por huracanes y terremotos. Los residentes tambi茅n temen la posibilidad de luchar contra un hurac谩n y un brote de coronavirus al mismo tiempo.

Los investigadores de huracanes de la Universidad Estatal de Colorado predicen una temporada de huracanes en el Atl谩ntico 2020 .

鈥淓n este punto, literalmente tenemos desastres superpuestos鈥, expres贸 Sewer, de St. John’s Collective.

A煤n as铆, Joseph Boschulte, comisionado de turismo de las Islas V铆rgenes, es cautelosamente optimista sobre encontrar un equilibrio entre los intereses econ贸micos y de salud.

鈥淎preciamos las preocupaciones de nuestros socios tur铆sticos y partes interesadas鈥, dijo. Pero con el aumento en los casos, dijo, “debemos hacer un balance, salvaguardar la vida humana y prepararnos para reiniciar nuestra econom铆a tur铆stica m谩s adelante”.

Related Topics

COVID-19 Noticias En Espa帽ol Public Health States