Julia Mendoza quiere que el agua del grifo, por la que paga cada mes, sea limpia y segura. Pero no ha sido as铆 durante casi una d茅cada.
鈥淪i queremos agua limpia para ba帽arnos, no es para nosotros, eso es para las ciudades ricas, no es para nosotros鈥, dijo en espa帽ol.
Mendoza, de 42 a帽os, y su familia, viven en Cantua Creek, en el oeste del condado de Fresno, un pueblo de aproximadamente 100 hogares que est谩 inextricablemente entrelazado con las tierras agr铆colas que lo rodean.
La industria agr铆cola proporciona empleos, pero tambi茅n genera consecuencias ambientales producto de las pr谩cticas de cultivo de alta intensidad que dominan el Valle Central de California.
Mendoza y otros residentes de Cantua Creek no beben ni cocinan con el agua que sale de sus grifos (o canillas), que est谩 contaminada con . Pero s铆 pagan alrededor de $75 por mes porque necesitan agua para ba帽arse, y lavar los platos y la ropa.
Ellos forman parte de casi el mill贸n de personas en California a las que se les recomienda no beber agua del grifo porque los reguladores estatales dicen que su autoridad local de agua no cumple con los est谩ndares para mantenerla limpia. Expertos estiman que otro mill贸n dependen del agua insegura de pozos peque帽os que la no analiza ni monitorea con tanto cuidado.
Un an谩lisis de California Healthline de los datos de la junta revel贸 que solo 17 de los 58 condados de California tienen sistemas locales de agua que cumplen con los est谩ndares estatales y federales de agua potable.
En 12 condados, m谩s del 10% de los residentes tiene agua potable no segura, incluyendo San Joaquin, Kern y San Benito.
En el condado rural de Alpine, en la frontera con Nevada, un sistema de agua que no cumple con los est谩ndares estatales sirve a cerca de 600 personas, en un condado con 1,200 residentes.
Richard Johnson, el oficial de salud p煤blica del condado, enfatiz贸 que 500 de estas personas son visitantes o turistas, y que el sistema de agua, que tuvo una infracci贸n menor un a帽o atr谩s, est谩 cerca de cumplir de nuevo con los requerimientos.
Seg煤n el an谩lisis, en el condado de Fresno, donde vive Mendoza, el 6,6% de los residentes (unas 63,700 personas) no tienen agua potable.
Los datos no incluyen escuelas, sistemas de agua comunitarios que sirven a menos de 10 viviendas, y hogares que dependen de pozos privados.
Como parte del , que espera la aprobaci贸n del gobernador Gavin Newsom, los legisladores prometieron $130 millones cada a帽o. La mayor parte de ese dinero ha sido tomado de cr茅ditos de l铆mites m谩ximos para emisiones de gases de efecto invernadero, para ayudar a estas comunidades a obtener agua limpia.
El fondo pagar谩 por proyectos de agua limpia, como la mejora, el reemplazo y la consolidaci贸n de los sistemas de agua. Es probable que se apruebe en las pr贸ximas semanas para c贸mo se utilizar谩 el dinero.
El acuerdo es la culminaci贸n de a帽os de negociaciones entre grupos comunitarios, organizaciones ambientales, autoridades del agua y legisladores. Originalmente, Newsom propuso un nuevo impuesto sobre el agua para todos los californianos, con el fin de financiar estos proyectos, pero al final con los legisladores dem贸cratas que no apoyaron el impuesto, para utilizar este tipo de financiaci贸n.
Las pruebas han demostrado niveles peligrosos de contaminantes como ars茅nico y nitratos en 277 sistemas de agua comunitarios en todo el estado.
“Puedes tener agua que no sea segura en cualquier lugar”, dijo Jennifer Clary, gerente de programas de agua de California para Clean Water Action, un grupo de defensa del medio ambiente. “Pero, por lo general, ocurre en comunidades de color de bajos ingresos, en un 谩rea rural”.
Clary dijo que las peque帽as comunidades como Cantua Creek “carecen de econom铆as de escala para financiar las mejoras del sistema de agua”, y este nuevo dinero podr铆a cambiar eso.
Muchos sistemas locales de agua no han podido obtener el dinero para mejoras. Los que han mejorado los sistemas les pasaron los costos a los consumidores, con facturas m谩s altas que muchos residentes luchan por pagar.
Incluso con el nuevo fondo estatal, “llevar谩 varios a帽os encargarse de esto”, dijo Clary.
En Cantua Creek, los fondos estatales existentes ayudan a algunos residentes a obtener bidones de agua limpia de 5 galones cada mes, pero dicen que no es suficiente para beber y cocinar, especialmente en el verano.
Luego de a帽os de abogar por su comunidad, Mendoza y otros residentes son optimistas de que pronto podr铆an ver salir agua limpia del grifo.
鈥淟o vamos a sentir como los ricos, que van con agua limpia, 驴verdad?鈥, dijo.
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California Healthline utiliz贸 un conjunto de datos de la Junta Estatal de Control de Recursos H铆dricos de California para los sistemas de agua de la comunidad que sirven a 10 o m谩s hogares y se hall贸 que no cumpl铆an con los est谩ndares de agua potable limpia. La junta calcula la cantidad de personas que usan el agua de cada uno de estos sistemas comunitarios, lo que puede incluir a visitantes y residentes que no son permanentes. Analizamos esas poblaciones por condado y calculamos un porcentaje estimado de personas afectadas. La junta tambi茅n publica datos sobre sistemas de agua escolares que no est谩n cumpliendo con las normas, pero excluimos esos datos para evitar duplicar la cantidad de residentes afectados en cada condado. Los datos no incluyen a las personas que est谩n conectadas a sistemas de agua que sirven a menos de 10 hogares o personas que usan pozos privados.
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