El hombre de 84 a帽os que hab铆a sufrido un mini-accidente cerebrovascular fue insistente cuando habl贸 con un trabajador social sobre su alta del hospital: no quer铆a que nadie fuera a su casa, y no cre铆a que fuera a necesitar ninguna ayuda.
As铆 que el trabajador social cancel贸 una orden para servicios de atenci贸n m茅dica a domicilio. Y el paciente volvi贸 a su apartamento sin planes para el seguimiento de su atenci贸n en el hogar.
Cuando su hija, Lisa Winstel, descubri贸 lo que hab铆a sucedido, se puso furiosa. Hab铆a pasado mucho tiempo tratando de convencer a su padre de que unas pocas semanas de ayuda en casa eran una buena idea. Y le hab铆a pedido a la trabajadora social que se pusiera en contacto si hab铆a alg煤n problema.
Es sorprendente, pero casos similares ocurren a menudo: el 28% de los pacientes a los que se les ofrece atenci贸n m茅dica en el hogar cuando se les est谩 dando de alta de un hospital -en su mayor铆a adultos mayores- dicen “no” a esos servicios, seg煤n un nuevo informe.
Es importante entender por qu茅 sucede esto y qu茅 se puede hacer al respecto, de hecho, forma parte de tener una actitud m谩s sabia acerca de lo que es envejecer.
Rechazar la atenci贸n m茅dica en el hogar despu茅s de una hospitalizaci贸n pone a los pacientes en riesgo de una recuperaci贸n m谩s dif铆cil, incompleta o m谩s lenta de lo previsto. Sin estos servicios, las probabilidades de los adultos mayores de ser readmitidos en el hospital dentro de 30 o 60 d铆as se duplican, seg煤n un .
驴Por qu茅 entonces los adultos mayores se resisten recibir esta ayuda?
“Hay un mont贸n de percepciones err贸neas acerca de lo que es la atenci贸n de salud en el hogar”, dijo Carol Levine, directora del United Hospital Fund鈥檚 Families and Health Care Project, que patrocin贸 el nuevo informe.
, los servicios de atenci贸n m茅dica a domicilio est谩n disponibles para los adultos mayores que est谩n en el hogar y necesitan atenci贸n intermitente calificada de una enfermera, fisioterapeuta o un terapeuta del habla, entre otros proveedores m茅dicos.
T铆picamente, estos servicios duran de cuatro a seis semanas despu茅s de una hospitalizaci贸n, con una enfermera que visita al paciente varias veces a la semana. Algunos pacientes los reciben por mucho m谩s tiempo.
Muchos adultos mayores y cuidadores confunden la atenci贸n de salud en el hogar con el “cuidado en el hogar”, que es cuando una persona ayuda a la persona a ducharse o vestirse o que cocinan, limpian y sirven como acompa帽antes. Los dos tipos de servicios no son lo mismo: la atenci贸n de salud en el hogar la ofrecen profesionales m茅dicos, el cuidado en el hogar no lo es. Tampoco el cuidado a domicilio est谩 cubierto por el Medicare, en su mayor parte.
Este fue el error del padre de Winstel. Pens贸 que se le estaba ofreciendo un ayudante que vendr铆a a su apartamento todos los d铆as durante varias horas. “No quiero una ni帽era”, se quej贸 a Winstel, director de operaciones de la .
Como muchos otros ancianos, este hombre mayor estaba orgulloso de vivir solo y no quer铆a depender de nadie.
“Los adultos mayores est谩n muy preocupados por su independencia, y se preocupan de que este podr铆a ser el primer paso para quit谩rselas”, dijo la doctora Leslie Kernisan, geriatra de San Francisco y creador del sitio web .
Otras razones de la negativa: las personas mayores ven sus hogares como santuarios, y no quieren que los extra帽os invadan su privacidad. Ellos piensan que han estado recuper谩ndose bien y tienen expectativas poco realistas de lo que conllevar谩 la recuperaci贸n luego del hospital.
O hay circunstancias en casa -quiz谩s acumulaci贸n de cosas, quiz谩s negligencia f铆sica- que un adulto mayor no quiere que alguien vea. O el conocimiento del paciente est谩 comprometido y no entiende sus necesidades o limitaciones. O el costo es una preocupaci贸n.
Robert Rosati, vicepresidente de investigaci贸n y calidad de , el mayor proveedor de atenci贸n m茅dica domiciliaria privada de Nueva Jersey, dijo que alrededor del 6% de las personas mayores que han aceptado recibir atenci贸n m茅dica en su organizaci贸n despu茅s de una hospitalizaci贸n terminan rechazando servicios.
A menudo, una falla en la comunicaci贸n es la responsable. A los pacientes no se les ha dicho, en t茅rminos claros y concretos, qu茅 servicios ser铆an proporcionados, por qui茅n, por cu谩nto tiempo, cu谩nto costar铆a y cu谩l ser铆a el beneficio esperado. Por lo tanto, no entienden en qu茅 se est谩n metiendo, lo cual provoca resistencia, dijo Rosati.
Kathy Bowles, directora del en el Visiting Nurse Service de Nueva York, sugiere una forma clara y positiva de transmitir esta informaci贸n. Por ejemplo: “Una enfermera revisar谩 sus medicamentos y se asegurar谩 de que est茅n todos en orden. Evaluar谩 si necesita terapia f铆sica para ayudarle a recuperar su fuerza. Y le ense帽ar谩 a usted y a sus familiares c贸mo cuidar de usted una vez que la atenci贸n en el hogar haya terminado鈥.
“Mucha resistencia surge del orgullo”, dijo Bowles, tambi茅n profesor de excelencia en enfermer铆a de la Universidad de Pensilvania. “La conversaci贸n tiene que cambiar de 鈥榤ira, creemos que realmente necesitas ayuda鈥, a 鈥榪ueremos ayudarte a que cuides de ti mismo鈥”.
Destacar que un m茅dico ha recomendado la atenci贸n de salud en el hogar tambi茅n puede ser 煤til. “Seg煤n mi experiencia, si un m茅dico dice: 鈥榤e gustar铆a que una enfermera lo visitara y comprobara que se siente mejor鈥, la gente es bastante sensible”, dijo Kernisan.
En lugar de discutir con un adulto mayor que dice “no quiero ninguna ayuda”, trate de hacer un seguimiento preguntando “dime m谩s. 驴qu茅 te preocupa?”, sugiri贸 Kernisan. “La gente realmente quiere sentirse escuchada y validada, no sermoneada”.
Esto no es para sugerir que persuadir a un adulto mayor de aceptar ayuda no deseada es f谩cil. No lo es.
El a帽o pasado, el padre de Winstel ten铆a un dispositivo m茅dico implantado en su columna vertebral para aliviar el dolor de la estenosis espinal, un procedimiento ambulatorio. Una vez m谩s, rechaz贸 la ayuda postoperatoria.
Dos d铆as despu茅s, Winstel recibi贸 una llamada telef贸nica de su padre, que se hab铆a ca铆do y no pod铆a levantarse del suelo. Winstel dijo que llamar铆a al 911. 鈥淣o, no quiero que alguien entre y me encuentre as铆鈥, insisti贸 su padre. “Tienes que venir”.
M谩s tarde, en el hospital, los m茅dicos diagnosticaron una reacci贸n adversa a la medicaci贸n y una infecci贸n del sitio quir煤rgico en la espalda de su padre. “脡l vive solo. No puede alcanzar la herida. Por eso no estaba cuid谩ndola bien”, explic贸 Winstel.
Siguieron conversaciones intensas y acaloradas, durante las cuales su padre insisti贸 en que nunca iba a cambiar. “Para 茅l, vivir independientemente conlleva riesgos, y est谩 dispuesto a aceptar esos riesgos”, dijo Winstel.
Ella espera que el nuevo informe sobre las personas mayores que reh煤san la atenci贸n m茅dica en el hogar iniciar谩 una conversaci贸n sobre c贸mo incorporar a los cuidadores en el proceso y c贸mo se deben transmitir las recomendaciones. “Como hija de alguien que ha rechazado el cuidado, entender que esto es algo que le pasa a mucha gente me hace sentir un poco menos loca”, dijo Winstel.
La cobertura de KHN relacionada con el envejecimiento y la mejora del cuidado de adultos mayores es apoyada por The John A. Hartford Foundation.